Cuando llega el calor, no solo nosotros sufrimos las altas temperaturas: perros y gatos también están en riesgo. Uno de los problemas más graves en estas temporadas es el golpe de calor (heat stroke), una condición potencialmente mortal que ocurre cuando la temperatura corporal de la mascota se eleva peligrosamente y su cuerpo no logra regularla.

¿Qué es un golpe de calor?
Un golpe de calor ocurre cuando la temperatura interna de la mascota supera los 40-41 °C y los mecanismos normales de enfriamiento (como el jadeo en perros o la búsqueda de sombra en gatos) ya no son suficientes. Esto provoca daño en órganos vitales y puede ser fatal si no se actúa a tiempo.
Según la American Veterinary Medical Association (AVMA), los perros son particularmente vulnerables porque no sudan como los humanos; dependen casi exclusivamente del jadeo para liberar calor.
Síntomas de un golpe de calor en perros y gatos
Es clave reconocer los signos tempranos:
- Jadeo excesivo y ruidoso (especialmente en perros).
- Encías y lengua de color rojo brillante o morado.
- Letargo, debilidad o dificultad para moverse.
- Vómito o diarrea (a veces con sangre).
- Tambaleo, convulsiones o desmayo en casos severos.
⚠️ Si notas estos síntomas, actúa de inmediato. Cada minuto cuenta.

Medidas de prevención
Prevenir siempre será mejor que curar. Algunas recomendaciones respaldadas por la WSAVA y la AVMA incluyen:
- Nunca dejes a tu mascota dentro de un auto, aunque esté estacionado a la sombra o con las ventanas abiertas. La temperatura puede subir más de 10 °C en minutos.
- Evita paseos y ejercicio intenso en las horas más calurosas; prefiere las mañanas o tardes frescas.
- Mantén agua fresca y limpia siempre disponible.
- Proporciona sombra y ventilación adecuada en casa o en exteriores.
- Cuidado extra con razas braquicéfalas (bulldog, pug, persa), cachorros, gatos de pelo largo y animales mayores: son más vulnerables.
Primeros auxilios en caso de golpe de calor
Si sospechas que tu mascota sufre un golpe de calor:
- Muévela a un lugar fresco y ventilado.
- Ofrécele agua, pero sin obligarla a beber.
- Refresca su cuerpo gradualmente: moja sus patas, cabeza y abdomen con agua fresca (no helada). Puedes usar toallas húmedas o ventilador.
- No uses hielo ni la cubras por completo, ya que esto puede empeorar la condición.
- Acude inmediatamente al veterinario. Aunque mejore, el golpe de calor puede causar daños internos.
La prevención salva vidas
El golpe de calor es una urgencia médica. Prevenirlo con simples cuidados es la mejor manera de mantener a tu mascota segura durante las temporadas calurosas.
En nuestro centro contamos con las herramientas de diagnóstico necesarias para atender emergencias y ayudar a que tu compañero se recupere lo más pronto posible.
Porque cada jadeo, cada ronroneo y cada juego bajo el sol, merecen vivirse con salud y tranquilidad.